Miguel Hernández y las Nanas de la Cebolla

 

Miguel HernándezMiguel Hernández fue un poeta español nacido en Orihuela, Alicante, en 1910. Hijo de campesinos, desempeñó entre otros oficios el de pastor de cabras.

Guiado por su amigo Ramón Sijé, se inició en la poesía desde los veinte años. Publicó su primer libro “Perito en lunas” en 1933 y, posteriormente, los sonetos agrupados en “El rayo que no cesa” marcaron la experiencia amorosa del poeta.

Durante la guerra civil, militó muy activamente en el bando republicano como Comisario de Cultura, siendo encarcelado y condenado a muerte al terminar el conflicto. Antes de morir, enfermo y detenido, publicó su última obra, “Cancionero y romancero de ausencias”.

Falleció en 1942.

Serrat canta a Miguel Hernández

Puede resultar paradójico que los poemas de Miguel Hernández hayan sido cantados, bailados e interpretados por la guitarra flamenca. Sin embargo, el poeta hizo sus pinitos componiendo unas canciones de flamenco que improvisó en la taberna café Sevilla, de Orihuela, escribiendo a lápiz sobre la mesa del bar en momentos de farra:

Casa de Miguel Hernández

Que yo no sé qué me pasa;
si te quiero o no te quiero,
si tu casa no es tu casa,
si hiela un querer o abrasa,
si me matas o me muero.
Las olas del mar salino,
las penas de mis pesares
una se fue y otra vino…

 

Escalofriante es la interpretación de Serrat de Nanas de la Cebolla, que ya antes había musicalizado y cantado el argentino Alberto Cortez:

La Guerra Civil Española

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre;
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha grande y redonda.

Acabada la guerra, comenzarían los años de cárcel y miseria y este poema conocido como Nanas de la cebolla se lo enviaría Miguel Hernández a su esposa Josefina Manresa, el 12 de septiembre de 1939, con el siguiente texto, después de recibir una carta de ella, en la que le decía que sólo comía pan y cebolla:

“Estos días -explicaba- me los he pasado cavilando sobre tu situación, cada día es más difícil. El olor de la cebolla que me llega hasta aquí y mi niño se sentirá indignado de mamar y sacar zumo de cebolla en vez de leche. Para que lo consueles, te mando estas coplillas que le he hecho…:

Placa homenaje a Miguel Hernández

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.”

(Texto en la placa: “La Sociedad General de autores de España al poeta Miguel Hernández que compuso en este lugar las famosas “Nanas de la cebolla” en septiembre de 1939. “La cebolla es escarcha cerrada y pobre; escarcha de tus días y de mis noches.” Se inauguró esta placa el 15 de octubre de 1985, con motivo del homenaje nacional a Antonio Machado, Federico García Lorca y Miguel Hernández.”)

¡Gracias a Toni Badía Balasch por esta historia!

Contame: ¿cuál es tu poema favorito de Miguel Hernández?

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